Invítame un cigarrillo... Cierra la puerta. Sácate el calzado y deja tu cartera sobre el sofá.
Cuéntame sobre estos días. No voy a decirte aun que te he extrañado. No lo mereces.
Me has estado mintiendo. Lo se.
Se que no ibas a trabajar. Hace rato te despidieron. Se que hay alguien mas.
Cuéntame... que es de ti? Dime la verdad, que no eras feliz. Que odiabas nuestra cama.
Sonríes. Sigues hablando. Y observo tus manos, las mismas que acomodan tu pelo detrás de tu oreja.
Y se que acaban de acariciar el rostro de ella.
Mientras bebo de mi copa, me quedo observándote, y me traes a la realidad cuando me preguntas que fue de mi día...
No puedo mas que sonreir y esconder en mis labios
toda la verdad que guardo en mi corazon,
jamas dire nada...
Sere la que espera mientras dejo que mi presa se confie.
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